lunes, 8 de febrero de 2010

La procedencia de una extraña roca marciana asombra a la NASA.


¿Qué es esto? A ojos de cualquiera, una simple roca con muy poco atractivo. Para los científicos de la NASA, un rompecabezas al que han dedicado dos meses de trabajo y que comienza a resolverse. La «piedra», de color oscuro y no más grande un balón de baloncesto, fue descubierta por el rover explorador Opportunity en una llanura del Planeta rojo. Apodada «Isla Marquette», su composición y características son diferentes a las de cualquier otra roca o meteorito marcianos. Precisamente, al principio, los investigadores pensaron que se trataba del resto de algún meteorito impactado en el planeta, pero ahora, tras realizar distintos análisis, han llegado a otra conclusión: se trata de una muestra de las profundidades de Marte.
«Es una de las cosas más interesantes que ha encontrado Opportunity en mucho tiempo», asegura Steve Squyres, de la Universidad de Cornell en Ithaca (Nueva York). Durante sus seis años de exploración, Opportunity ha encontrado sólo otra roca del mismo tamaño que haya sido «disparada» desde un cráter distante. Llamada «Bounce rock», que se parecía mucho a la composición de un meteorito marciano encontrado en la Tierra.

Un lugar «profundo y lejano»
«Isla Marquette» es una roca de grano grueso con una composición de basalto. El primer pensamiento de los científicos fue que la piedra podía ser un meteorito, como otros que la sonda de la NASA ha encontrado con anterioridad. Sin embargo, su bajo contenido en níquel indica una clara procedencia marciana. Por su composición, los geólogos creen que se originó en las profundidades del planeta y no en la superficie, donde se enfriaría más rápido y tendría una textura más fina. «Proviene de un lugar profundo y lejano, aunque no sabemos exactamente a qué distancia y profundidad», señala Squyres.
«Es como tener un fragmento de otro sitio de aterrizaje», afirma Ralf Gellert, de la Universidad de Guelph en Ontario (Canadá), uno de los científicos responsables del brazo robótico del Opportunity. «Con el análisis en una fase temprana, estamos todavía trabajando en algunos enigmas acerca de esta roca». La herramienta de abrasión del robot ha arañado la superficie de la roca para conocer su interior, un trabajo realizado con cuidado para que la herramienta no se dañe y puede seguir siendo utilizada.

Desde que aterrizó en Marte en 2004, Opportunity ha realizado numerosos descubrimientos científicos, incluida la primera evidencia de que el planeta contiene agua líquida. Después de trabajar 24 veces más tiempo de lo que se tenía planeado, el robot ha obtenido 133.000 imágenes.

viernes, 5 de febrero de 2010

Un almacén de cerebros para los investigadores.


* Los científicos quieren conseguir una completa colección de órganos para estudiar patologías neurológicas.
* La Comunitat dispondrá de un banco de materia gris.


Un banco de cerebros. Sí, aunque pueda sonar a ciencia ficción, es un proyecto en el que actualmente trabajan investigadores del Centro Superior de Investigación en Salud Pública de Valencia (CSISP). Con ello se ampliarán las posibilidades de guardar órganos destinados a la actividad científica a través de los biobancos existentes en los hospitales de la Comunitat.
Disponer de una amplia colección de muestras biológicas humanas es de gran trascendencia para la investigación sanitaria. El mejor instrumento que se ha encontrado para dar respuesta a esa necesidad ha sido la creación de esta especie de almacenes donde se guardan tejidos, sangre, órganos, tumores, líneas celulares, sueros y hasta líneas de ADN destinadas a ampliar conocimientos sobre las más variadas enfermedades.

La Conselleria de Sanidad impulsó los biobancos en los distintos hospitales en 2007. Las colecciones de tumores para los estudios oncológicos abrieron el camino, pero ahora se quiere avanzar, llegar más lejos.

De ahí el interés de los responsables de la RVB por crear un banco de cerebros en la Comunitat. La iniciativa, propuesta por la Universitat de València, está dando los primeros pasos, tal como ayer adelantó Jacobo Martínez, director científico del biobanco del CSISP.

«Los cerebros son una muestra biológica más y resultan de interés para muchos grupos de investigación», apuntó Martínez. Citó la importancia que pueden tener para estudiar problemas neurológicos.

El experto constató que para iniciar una colección científica de cerebros «necesitamos la implicación de hospitales que se presten a crear un banco y eso es lo que estamos proponiendo». Hasta ahora «se ha interesado la directora científica del Hospital General de Alicante, pero es algo que tendrá que ratificar el centro sanitario».
Una de las complejidades que encierra la iniciativa es «el procedimiento para recoger el cerebro. Se tiene que hacer en pocas horas y se debe contar con un neuropatólogo en esos momentos. Algo parecido a una donación de órganos para trasplante».

Consentimiento para donar
Como en cualquier tipo de donación, sea cual sea el tejido u órgano, la aportación es gratuita y el consentimiento informado del donante es imprescindible, aunque con posterioridad «se puede revocar».

El director científico del biobanco del CSISP destacó que la recogida de cerebros es una de las 20 líneas de trabajo que se desarrollarán en el campo de las colecciones de órganos. Recordó que ya están en marcha el banco de tumores y el de salud mental, que recoge muestras de sangre para investigar el trastorno bipolar y las alteraciones de la conducta alimentaria.
Jacobo Martínez dio a conocer la iniciativa en una jornada celebrada ayer en Valencia para presentar la RVB. La agrupación científica la componen los biobancos de los hospitales de la Comunitat que se adhieren a la misma. 14 centros sanitarios públicos, un hospital privado y tres centros de investigación se han interesado en adherirse.

Pilar Viedma, directora general de Investigación Sanitaria, destacó que la RVB es «una iniciativa pionera en España, que tiene como objetivo coordinar la actividad de los biobancos autorizados en la Comunitat para servir de apoyo a la investigación».